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Estudio: marihuana rica en CBD reduce la frecuencia de crisis por epilepsia

Escrito por agarratealamata 16-03-2017 en cannabis. Comentarios (0)


La administración de extractos de toda la planta de cannabis ricos en el cannabinoide cannabidiol (CBD) se asocia con una reducción de la frecuencia de las convulsiones en pacientes con epilepsia refractaria, de acuerdo con los datos publicados online antes de impresión en la revista Epilepsy & Behavior

Los investigadores realizaron una revisión retrospectiva de las historias clínicas de 272 pacientes que estaban tomando extractos de la planta de cannabis ricos en CBD.

En el ochenta y seis por ciento de los tratados se observó algún beneficio clínico (una reducción de la frecuencia de las convulsiones), mientras que el diez por ciento experimentaron una respuesta clínica completa. Los pacientes restantes no fueron sensibles al tratamiento o no reportaron una exacerbación de las convulsiones durante el tratamiento.

Se informaron efectos secundarios beneficiosos, como la mejora del estado de ánimo, una mejor calidad del sueño y unaumento del apetito.

“Nuevos mecanismos de acción de los cannabinoides son una consideración atractiva para el posible control de las crisis”,concluyeron los autores. “En los pacientes con epilepsia refractaria que tienen una baja probabilidad de responder a un fármaco antiepiléptico, un ensayo de fórmulas artesanales de cannabis pueden ser indicadas.”


Secado y curado de la marihuana

Escrito por agarratealamata 19-02-2014 en secado. Comentarios (0)

                          

Después de meses de pacientes y dedicados cuidados, por fin se acerca el ansiado momento de la cata. Sin embargo, amigos, la prisa mata. No seáis agonías y dejad que los cogollos se tomen su tiempo, sin duda vuestras gargantas y psicoactivos cerebros lo agradecerán.
Lo primero y más importante que se debe tener en cuenta es que, aunque tengáis la casa llena de cogollos recién cortados, aún quedan dos de las fases más importantes de la producción de marihuana: el secado y el curado. Si estos procesos no se realizan correctamente, la calidad del colocón final se vera tristemente afectada.

Algunos consejos para secar y curar tu mejor marihuana.

Estos consejos están dirigidos a aquellos que quieren lograr una marihuana de primera calidad, con una buena potencia y un sabor agradable. La hierba recién cortada debe pasar por un largo proceso para desarrollar todo su potencial. La marihuana no muere en cuanto se corta. Mientras queden restos de humedad dentro de los tejidos se siguen sucediendo reacciones químicas que influyen de forma determinante en la calidad y sabor del producto final. Si te estás fumando la hierba menos de un mes después de cortarla, eres un impaciente. Espera un mes más y será mucho mejor. Al menos, deja que los mejores cogollos de cada planta se sequen y curen bien. Si no puedes aguantarte, fúmate los cogollos bajos y pequeños. Hay que tener muy presente que son necesarios dos procesos para que la marihuana esté bien buena. Por un lado, la hierba se tiene que secar, es decir perder el agua de sus tejidos, para que el THC sea psicoactivo (coloque). Este proceso se denomina secado y dura de una a cuatro semanas, dependiendo del clima. En segundo lugar, se debe curar la hierba. Durante el curado, se producen reacciones químicas en el cogollo que descomponen la clorofila (lo que da el color verde a las plantas). Gracias al curado, la marihuana tiene un sabor más suave que no irrita la garganta. Además pierde el sabor a “césped” y gana (mucho) en potencia. Para secar la hierba basta con colgarla en un lugar aireado, oscuro y seco. Cuando la parte exterior del cogollo tenga un tacto crujiente se
puede empezar a curar. Si la hierba se seca demasiado, el curado no se realiza correctamente. Normalmente, en dos semanas la hierba está lista para empezar a curarla aunque en zonas muy secas puede ser antes y en la costa algo después. El curado de la maría consiste en acabar de secarla muy despacio. Cuando  los cogollos están crujientes por fuera, aún tienen algo de humedad en el interior. Introduciremos la hierba en un bote de cristal o una caja de metal o madera tapados. Al día siguiente, la humedad interior del cogollo se habrá repartido y ya no estará crujiente. Durante las próximas semanas abriremos cada día una o dos veces la caja, durante un par de minutos para que se cambie el aire. La maría se va secando poco a poco mientras la clorofila se descompone. La hierba al curarse va perdiendo el color verde intenso conforme pierde la clorofila. El proceso de curado puede durar de dos a seis semanas, hasta que la
marihuana alcanza su punto de humedad óptimo. Normalmente, se dice que la hierba esta lista cuando los tallos se quiebran con un chasquido en lugar de doblarse. Llegado este momento hay que envasar el cannabis para que se conserve en buenas condiciones durante largo tiempo. Si se guarda bien puede durar un año sin perder demasiado. Incluso más. Tres son los principales enemigos del THC: el aire, la luz y el calor. Por tanto, envasaremos la hierba en botes herméticos y los mantendremos en un lugar oscuro y fresco, sin grandes variaciones en la temperatura. Después de muchos meses de cultivo y otros dos meses de secado y curado, la hierba está, por fin, lista para ser consumida. Para apreciar al máximo sus cualidades, los cogollos se deben cortar con tijeras. De este modo no se pierde la resina entre los dedos y el cannabis mantiene intacto todo su aroma y sabor. Cosas que NO se deben hacer